- ¡Espera Noah! ¿Te vas?
- Mmhh..
- No sabes cuanto lo lamento, no se que decir... Me siento humillada.
- No importa.
- Sí, sí, importa...
- Tengo que irme.
- No, no quiero que te vayas...
- Tengo que pensar...
- ¿Qué tienes que pensar? ¿Eh? Ven aquí, háblame. Háblame...
- ¿De qué? Quieres... tu te vas a ir, te vas. Y yo me quedo. Me alegro de que lo hagas, seguro que tienes un millón de cosas que hacer. Tienes un gran futuro por delante.
- No digas eso... ¡No hables así!
- ¡Es cierto! Yo jamás tendré cosas bonitas, ni lujosas, eso jamás me pasará a mi. Sé que no es mi destino.
- No es necesario que vaya a la universidad, quiero estar aquí.
- ¡No! Eso es lo que estoy intentando decirte...
- Pero podrías venir conmigo
- ¿A Nueva York? ¿Y qué voy a hacer allí?
- ¿Estar conmigo?
- Sí... ya veremos... No tenemos que decidirlo esta noche. Cuando acabe el verano ya lo decidiremos.
- ¿Insinúas que quieres romper lo nuestro?
- No, sólo digo que nos demos un tiempo.
- Ya no quieres saber nada de mi.
- Lo nuestro no tiene futuro...
- Ah... entiendo... por favor, no lo hagas... No lo has dicho enserio... Maldita sea, si vas a hacerlo ¿por qué esperar a termine el verano, eh? ¿Por qué no hacerlo ahora mismo, eh? Vamos, vamos, hazlo. ¡Hazlo ahora mismo! Ya basta. Se acabó, ¿vale? Se acabó
- Ven
- No te atrevas a tocarme... te odio, te odio.
- Me marcho.
- Bien, pues vete ahora... ¡Largo! ¡Lárgate! ¡Vete" (...) No, no, espera, no estamos rompiendo enserio, ¿verdad? Ha sido solo una pelea más, y mañana será como si no hubiese pasado nada...
Extracto sacado de "El diario de Noah"
0 comentarios chic.:
Publicar un comentario en la entrada