martes 1 de febrero de 2011

Sin sentido.

"Creyó escuchar su nombre. Como susurrándole en el oído suave y dulcemente. Instintivamente, giró su cabeza hacia el lado. Pero sólo descubrió la soledad que paseaba a su alrededor.
Los latidos de su corazón empezaron a acelerarse poco a poco mientras apresuraba su paso, antes, lento y constante.
Volvió a escuchar su nombre. Esta vez, incluso más claro que la anterior, pero sin subir el volumen. Seguía siendo esa dulce voz embriagadora.
A su alrededor, podía comprobar una y otra vez que no había nadie. Giró velozmente todo su cuerpo pero como la otra vez, sólo vio la calle desierta.
Sólo el silencio roto por su respiración nerviosa le atrapaba de tal manera que pensó que se volvería loca. Que de tan deprisa que respiraba, se bebería todo el aire de su alrededor.
Creía que caería al suelo. Apreciaba como sus rodillas temblaban hasta casi derrumbarse, pero, realmente sintió como si la recostaran delicadamente sobre el pavimento. Aquel suelo debía ser duro y frío, pero sin embargo, el calor inundó su cuerpo, como si las baldosas ardieran ferozmente debajo de ella.
Cerró los ojos, un viento cálido y agradable le acarició la cara, revoloteándole el pelo. No sabía si aquel viento se había transformado ya en una suave mano que le tocaba el rostro o si siempre había sido así.
Lentamente, abrió los ojos, y aunque al principio todo estaba borroso, pudo vislumbrar aquella sombra que se iba cerniendo sobre ella.
Podía reconocer su sombra, al igual que la voz. Era él. Le había esperado tanto tiempo, que se dejó llevar... No le importaba nada más. Había llegado su momento."


by:
cristina 19.